martes, 12 de mayo de 2015

 EL ENAMORAMIENTO  EN ADOLESCENTES


El amor en la adolescencia




  • Para todos los adolescentes la atracción física es muy importante.
  • Los adolescentes sueñan y se enamoran.
  • Esta experiencia puede aportar placer y felicidad, pero también decepción y frustración.

El enamoramiento

  • El enamoramiento en los adolescentes es vivido con pasión. Su duración es muy variable, puede durar un día, un año o toda una vida.
  • La intensidad es necesaria para poder obtener los elementos esenciales en su desarrollo personal.
  • La visión de una relación amorosa por parte de las chicas es diferente del de los chicos.
  • Las chicas llegan a una relación física porque se enamoran, mientras que los chicos se enamoran a través de la relación física.
  • Esta disimetría representa el equilibrio de las relaciones entre hombres y mujeres.

Los padres frente a la sexualidad de los adolescentes

  • Cuando se va a hablar de sexualidad con el adolescente, es importante respetar su pudor.
  • Aunque el adolescente usa un lenguaje "crudo", aún es muy pudoroso.
  • Por lo tanto los padres que son muy directos corren el riesgo de crear inhibición en sus hijos.
  • Se debe evitar molestar al hijo sobre sus enamoramientos y sus cambios de la pubertad.
  • Así mismo si los padres abordan el tema de la sexualidad con imágenes podrían causar incomodidad en el adolescente, además eso podría ser percibido como admitir una vida sexual existente.
  • El papel de los padres es facilitar el acceso a la información y a los métodos anticonceptivos.
  • El tema no debe concernir únicamente con las chicas, los chicos también deben aprender las consecuencias de las infecciones de transmisión sexual por relaciones sexuales sin protección.
  • Esta es la mejor manera de concientizar a los adolescentes. 

¿Por qué nos enamoramos?

Amar y ser amado enriquece nuestras vidas. Cuando la gente se siente sentimentalmente cerca de otra persona está más contenta e incluso más sana. El amor nos ayuda a sentirnos importantes, entendidos y seguros.
Pero cada tipo de amor tiene sus rasgos distintivos. El tipo de amor que sentimos por nuestros padres es distinto del que sentimos por nuestro hermano menor cuando todavía es un bebé o por nuestro mejor amigo. Y el tipo de amor que sentimos en las relaciones románticas tiene unas características muy particulares.
Nuestra capacidad de sentir amor romántico se desarrolla durante la adolescencia. Los adolescentes de todo el mundo experimentan sentimientos de atracción apasionados. Incluso en las culturas donde no está permitido expresar públicamente este tipo de sentimientos, siguen estando ahí. Desarrollar sentimientos románticos y sentirse atraído por otras personas forma parte del proceso natural de crecimiento. Estos nuevos sentimientos pueden ser excitantes y emocionantes —o incluso crear cierta confusión al principio.

Los ingredientes mágicos del amor

El amor es una emoción humana tan fuerte que los expertos lo estudian constantemente. Han descubierto que el amor tiene tres cualidades principales:
  1. Atracción: es la parte "química" del amor. Se refiere al interés o deseo físico —o incluso sexual— que se experimenta por otra persona. La atracción es la responsable de las ganas que tenemos de besar y abrazar al objeto de nuestro afecto. La atracción también es lo que subyace a esa mezcla de turbación, nerviosismo y excitación que experimentamos cuando esa persona está cerca.
  2. Intimidad: es el vínculo que desarrollamos cuando compartimos con una persona pensamientos y sentimientos que no compartimos con nadie más. Cuando experimentas esa sensación de intimidad con tu novio o novia, te sientes apoyado, cuidado, considerado y aceptado tal y como eres. La confianza es un componente esencial de la intimidad.
  3. Compromiso: es la promesa o decisión se seguir al lado de esa persona a pesar de los altibajos que pueda haber en la relación
 EL ENAMORAMIENTO EN ADOLESCENTES 

 
La adolescencia es la etapa de la vida en la que aparece nuestra capacidad para sentir amor romántico. Los adolescentes, o al menos la inmensa mayoría de ellos, comienzan a experimentar este sentimiento cuando llegan a esa edad. Casi todos recordamos nuestro primer amor adolescente. Y casi siempre lo recordamos porque sentir por primera vez esa emoción deja en los seres humanos una huella imborrable.
¿Qué es el amor?
El amor es una de las emociones humanas. Pero es muy probable que sea la más fuerte de todas ellas. Cuando hablamos de amor, generalmente nos referimos al amor romántico aunque hay otros tipos de amor:
  • Amor filial. Es el amor entre hijos y padres.
  • Amor fraternal. Es el amor entre hermanos aunque muy frecuentemente es muy semejante al amor que se siente por algunos amigos.
  • Amistad. Es el amor profundo por los amigos.
  • Amor romántico. Es el amor hacia la pareja.
Qué define al amor romántico
El amor romántico es, precisamente, ese que descubrimos en la adolescencia. También es frecuente que el sentimiento de amistad aparezca en esta etapa de la vida. Pero lo que todos recordamos de nuestros años adolescentes suele ser el descubrimiento del amor romántico. Y este tipo de amor está definido por algunas características:
Deseo. La atracción sexual suele ser la primera manifestación del amor romántico aunque no siempre es así. Pero es frecuente que los jóvenes comiencen a experimentar una atracción física -deseo de estar junto a esa persona- y casi siempre también una atracción sexual -deseo de tocar, besar y tener relaciones sexuales con esa persona- cuando experimentan el amor romántico. Esa emoción que generalmente para los adolescentes es muy nueva es una de la que les provoca más turbación, falta de confianza y nerviosismo. Generalmente con el paso del tiempo cuando la han experimentado más y cuándo la conocen mejor, esas sensaciones negativas unidas al deseo suelen desaparecer. La adolescencia es también el momento de la aparición de las primeras relaciones sexuales, del descubrimiento de la propia orientación sexual y cuando los chicos y las chicas buscan respuestas a sus dudas sobre sexo
 

¿Por qué nos enamoramos?

Amar y ser amado enriquece nuestras vidas. Cuando la gente se siente sentimentalmente cerca de otra persona está más contenta e incluso más sana. El amor nos ayuda a sentirnos importantes, entendidos y seguros.
Pero cada tipo de amor tiene sus rasgos distintivos. El tipo de amor que sentimos por nuestros padres es distinto del que sentimos por nuestro hermano menor cuando todavía es un bebé o por nuestro mejor amigo. Y el tipo de amor que sentimos en las relaciones románticas tiene unas características muy particulares.
Nuestra capacidad de sentir amor romántico se desarrolla durante la adolescencia. Los adolescentes de todo el mundo experimentan sentimientos de atracción apasionados. Incluso en las culturas donde no está permitido expresar públicamente este tipo de sentimientos, siguen estando ahí. Desarrollar sentimientos románticos y sentirse atraído por otras personas forma parte del proceso natural de crecimiento. Estos nuevos sentimientos pueden ser excitantes y emocionantes —o incluso crear cierta confusión al principio.

Los ingredientes mágicos del amor

El amor es una emoción humana tan fuerte que los expertos lo estudian constantemente. Han descubierto que el amor tiene tres cualidades principales:
  1. Atracción: es la parte "química" del amor. Se refiere al interés o deseo físico —o incluso sexual— que se experimenta por otra persona. La atracción es la responsable de las ganas que tenemos de besar y abrazar al objeto de nuestro afecto. La atracción también es lo que subyace a esa mezcla de turbación, nerviosismo y excitación que experimentamos cuando esa persona está cerca.
  2. Intimidad: es el vínculo que desarrollamos cuando compartimos con una persona pensamientos y sentimientos que no compartimos con nadie más. Cuando experimentas esa sensación de intimidad con tu novio o novia, te sientes apoyado, cuidado, considerado y aceptado tal y como eres. La confianza es un componente esencial de la intimidad.
  3. Compromiso: es la promesa o decisión se seguir al lado de esa persona a pesar de los altibajos que pueda haber en la relación.